El Cable Humboldt es un sistema de más de 21.000 kilómetros de infraestructura submarina, diseñado para conectar Sudamérica con Asia-Pacífico mediante dos cables submarinos de fibra óptica que comparten como punto de salida la comuna de Santo Domingo, en la Región de Valparaíso
Los dos cables del sistema
El sistema contempla dos cables:
- Uno de aproximadamente 14.800 km entre Santo Domingo y Sídney, Australia
- Otro de 6.500 km hacia Ciudad de Panamá
Ambos cuentan con 16 pares de fibra óptica.
¿Quiénes están detrás?
Se trata del primer proyecto de este tipo en la región, impulsado por una alianza entre Google y el Estado chileno, a través de la empresa pública Desarrollo País. Para operarlo se creó Humboldt Connect, una empresa conjunta con participación igualitaria del 50% entre ambas partes, responsable de gestionar y comercializar la capacidad del cable con operadores especializados.
La inversión estimada es de 11,5 millones de dólares, donde Google participa con el 99%. Sin embargo, el gigante tecnológico no ha revelado la inversión total; en un principio se estimó que el proyecto podría costar entre US$ 300 y US$ 550 millones, con un aporte del Estado chileno de cerca de US$ 25 millones.
La aprobación reciente
En sesión del 19 de junio de 2026, la Comisión Regional de Uso del Borde Costero aprobó de forma unánime la instalación del Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt.
El gobernador de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, describió la iniciativa como un proyecto histórico para las telecomunicaciones del país, ubicando a la región como el punto más importante en materia digital a nivel continental.
Ubicación y trazado
La conexión en Chile estará específicamente en la playa Las Brisas de Santo Domingo. Ambos cables pasan por un trazado fuera de las Áreas Marinas Protegidas del mar territorial chileno en Juan Fernández y Desventuradas, y fuera de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB) y los caladeros históricos de la pesca artesanal.
Cronograma
El cronograma mantiene como horizonte el despliegue hacia fines de 2026 y el inicio de operaciones desde 2028.
¿Por qué es estratégico?
Al ser el primer cable que conecta ambos lados del Pacífico Sur, Chile deja de ser el "último vagón" de la ruta norteamericana para convertirse en el puerto de entrada (hub) de Brasil, Argentina y Paraguay hacia el mercado asiático y de Oceanía. La obra busca además ofrecer una alternativa a las actuales rutas digitales, que hoy dependen en gran medida de conexiones hacia el hemisferio norte, principalmente Estados Unidos.
Cuando el cable esté operativo, traerá beneficios en el uso de servicios en la nube: proveedores como Google Cloud y AWS podrán ofrecer prestaciones con menor latencia y mayor redundancia si enrutan el tráfico directamente hacia la región Asia-Pacífico a través de Humboldt.
El contexto geopolítico
Casi toda la infraestructura de cable submarino que conecta a Chile con el resto del mundo pasa por territorio estadounidense o está en manos de empresas tecnológicas norteamericanas. Cuando Chile buscó una ruta directa hacia Asia, la única opción viable alternativa pasaba por China — a través de un proyecto de China Mobile de 500 millones de dólares denominado Chile-China Express —, lo que generó fricciones diplomáticas con Washington.
Historia del proyecto
El proyecto fue anunciado en enero de 2024 por el presidente Gabriel Boric, aunque ya se había planteado en 2016 durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet. El proceso recorrió varias etapas desde 2019, incluyendo estudios de factibilidad técnica, económica y geopolítica, una licitación internacional y la prospección del fondo marino para definir la ruta.
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